No quiero curar de ti, sanar no quiero.
Tú parásito, yo huésped, te alimento.
Nadie sabe que tú me vas por dentro,
aunque fuera de mí nadie te vea.
Hoy te vi cuando en los ojos me brillabas,
floreciéndome en la boca la sonrisa.
Nadie estaba contemplando mi mirada.
Nadie había que en mis labios te leyese.
Me brotabas desbordante sin tenerte.
Te nombré caminante en mis pisadas.
Te encontraba en las sombras compañero.
Te sentía revolviendo mi cabello.
En el rayo de sol pinté tus besos.
En la voz del cantor tu voz decía.
Te esfumaste en vapor por protegerme.
Te tornaste cruel por no dañarme.
No quiero sanar de amor, curar no quiero.
Tú serás mi parásito secreto,
aunque ya no tenga brillo en la mirada,
aunque ya no me delate en la sonrisa.
C.R.C. (23-07-10)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario