Hacía calor, Madrid ardía, me abrazaba en su aire, me estrujaba,
yo sentía en mi piel esa premura del fogoso amante acariciarme.
No podía escabullirme del abrazo, me deje languidecer, me entregué entera,
Jadeamos los dos acalorados, aire caliente tú, calor mi cuerpo.
Y mientras nuestros calores compartimos, mientras fumaba al calor de la terraza,
alcé la vista y vi una bandada de pájaros en revuelo peregrino.
El sonido del agua de una fuente ponía nota de frescor en mis oídos.
El calor, el frescor, el vuelo huido, el regusto a sudor sal en mis labios.
Esa imagen de ti en mí abrazado, esa imagen de mí mirando el cielo.
Esos pájaros volando en loco vuelo, esa tarde de julio en la terraza.
Alas, cielo, fuente, agua…
Acuarela de pájaros en vuelo, calor de cielo azul, fuente en la plaza.
Aire caliente tú… calor mi cuerpo… espejismos de amor en la terraza.
C. R. C. (20-07-10)
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