Es tan difícil convencer al otro de que se le ama, es tan difícil convencernos de que nos aman.
Y sin embargo, algo dentro nos lo grita, algo sin voz, sin piel, ni manos, sin palabras, sin sonidos. Es un arañazo, un arco iris, un torrente de dicha y un naufragio.
Y seguimos sintiendo tanto miedo a que no sea amor y equivocarnos
Y seguimos sintiendo tan a dentro cuando amor es amor aún sin llamarlo.
Y en el fondo sabemos que aunque duela, aunque no sea amor lo que obtengamos, hemos sido tocados por la única inmortal condición del ser humano.
No se mata el amor aunque se quiera, no se olvida el amor de recordarlo, no se puede contra él de otra manera que vivir sin amor anestesiados.
C R. C. (04-05-06)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario