Azul humo... serpentea en volutas espirales...
zigzaguea vacilante, esfumándose... volándose... alejándose...
Elevándose en el aire se dispersan ondas-humo...
preguntándose... enhebrándose... fusionándose...
Humo al humo, aire al aire... El azul se ha diluido...
en el aire... navegante... imposible atraparle...
humo azul... azul de humo... fumarolas... azul... ¡humooooooooooooooo...!
Cigarrillo, tres y media, cenizas, humo en el humo.
Cenicero... con cenizas... Cenicienta gris no humo.
Alquitrán con nicotina... y ese humo... ese humo...
Humo azul... azul en humo.... sueños humo... azul humo...
¿Qué dibujan tus volutas? ¿Qué fantasean tus humos?
Cigarrillo... acuarela... pinceladas... pintan humos...
Azul humo en espirales... espirales... humo... humo... ¡HUMOOOOOOO...!
C. R. C. (26-01-10)
martes, 26 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
El amor es una flor, la más extraña,
la que nace perfumada y nos perfuma,
Primavera con los pétalos de un te quiero.
No es amor las palabras ni las letras.
No es amor un reproche ni un quejido.
Ni siquiera es amor ese crujido
que nos rompe en pedazos inconexos.
El amor es esa flor, ésa que puede,
dar perfume a la tierra donde prende.
Un perfume de amor que dulcemente,
va ofreciendo la flor donde florece.
No se marchita la flor, la flor no muere.
No se guarda en las páginas de un libro.
No es una huella de amor, no es un no olvido.
Es la flor siempreviva eternamente.
Morirá cuando muera la materia de este cuerpo que de amor lleva perfume.
Quedará su perfume en estas letras de corola de flor, pétalo espina.
Flor de amor, tu perfume me alimenta,
de tu amor, flor perfume, al florecerme.
Resbalarme de amor, caer, romperme,
y brindarme por ti, sorbo por sorbo.
Vino tinto de amor, rojo en el rojo,
flor de luz, flor de amor que hace tan poco,
porque hacer el amor no es poseerte.
Yo te hago el amor y no te toco,
y te toca mi amor aún sin tenerte,
y me posees tú, aún sin tenerme,
y me entrego total en este beso,
que es un beso de amor que se hizo eco
de un amor que nació sin tú quererlo.
Y me alegro, amor, de ser la nada,
y de ser la que ama para siempre.
Cuando habla, o no habla, amor ofrece,
el amor es el perfume de quien ama.
Te hago el amor porque amor me dio su boca,
y lo hago como él dicta sus palabras.
El amor de una flor, la más extraña,
que sus petalos son palabras-letras.
Amadora es su nombre, porque ama.
Amadora por ser flor que a ti te ama,
amor flor que es amor de flor que creas.
Amor flor de la flor que es tan extraña.
C. R. c. (24-01-10)
la que nace perfumada y nos perfuma,
Primavera con los pétalos de un te quiero.
No es amor las palabras ni las letras.
No es amor un reproche ni un quejido.
Ni siquiera es amor ese crujido
que nos rompe en pedazos inconexos.
El amor es esa flor, ésa que puede,
dar perfume a la tierra donde prende.
Un perfume de amor que dulcemente,
va ofreciendo la flor donde florece.
No se marchita la flor, la flor no muere.
No se guarda en las páginas de un libro.
No es una huella de amor, no es un no olvido.
Es la flor siempreviva eternamente.
Morirá cuando muera la materia de este cuerpo que de amor lleva perfume.
Quedará su perfume en estas letras de corola de flor, pétalo espina.
Flor de amor, tu perfume me alimenta,
de tu amor, flor perfume, al florecerme.
Resbalarme de amor, caer, romperme,
y brindarme por ti, sorbo por sorbo.
Vino tinto de amor, rojo en el rojo,
flor de luz, flor de amor que hace tan poco,
porque hacer el amor no es poseerte.
Yo te hago el amor y no te toco,
y te toca mi amor aún sin tenerte,
y me posees tú, aún sin tenerme,
y me entrego total en este beso,
que es un beso de amor que se hizo eco
de un amor que nació sin tú quererlo.
Y me alegro, amor, de ser la nada,
y de ser la que ama para siempre.
Cuando habla, o no habla, amor ofrece,
el amor es el perfume de quien ama.
Te hago el amor porque amor me dio su boca,
y lo hago como él dicta sus palabras.
El amor de una flor, la más extraña,
que sus petalos son palabras-letras.
Amadora es su nombre, porque ama.
Amadora por ser flor que a ti te ama,
amor flor que es amor de flor que creas.
Amor flor de la flor que es tan extraña.
C. R. c. (24-01-10)
viernes, 15 de enero de 2010
Buscaba en los otros lo que no tenía,
en busca de aquello que la haga vibrar:
“el roce de un sueño, una melodía,
la caricia leve dada sin tocar”.
“Buscaba silencios que hablasen con ella,
buscaba sonidos llegando del mar”.
Buscaba una mano que aprieta otra mano,
buscaba ese algo que la hace callar.
“Buscaba y no hallaba, no había ese algo,
no encontraba nada que le hablase así”.
No había sonido, no había miradas,
no había palabras que la hagan sentir.
Buscaba un motivo para despertarse.
Buscaba, no a nadie, se buscaba a si.
“Buscaba un hechizo... buscaba la fórmula
buscaba... intentaba... volverse a sentir”.
C. R. C. (15-01-10)
en busca de aquello que la haga vibrar:
“el roce de un sueño, una melodía,
la caricia leve dada sin tocar”.
“Buscaba silencios que hablasen con ella,
buscaba sonidos llegando del mar”.
Buscaba una mano que aprieta otra mano,
buscaba ese algo que la hace callar.
“Buscaba y no hallaba, no había ese algo,
no encontraba nada que le hablase así”.
No había sonido, no había miradas,
no había palabras que la hagan sentir.
Buscaba un motivo para despertarse.
Buscaba, no a nadie, se buscaba a si.
“Buscaba un hechizo... buscaba la fórmula
buscaba... intentaba... volverse a sentir”.
C. R. C. (15-01-10)
sábado, 2 de enero de 2010
Las palabras huyen como los sentimientos,
se encogen, se ausentan, se esconden,
se sienten doloridas, se vuelven vulnerables,
recubiertas de polvo se van a los desvanes.
Entre viejos cajones se acuestan las palabras,
rodeadas de trastos, silenciosas de olvido,
escuchando el crujido de las vigas desnudas,
sucumbiendo al tejido de la red de la araña.
La palabra cansada de decir lo ya dicho,
de callar lo que callan los silencios ausentes,
se contempla mohosa, como aquellos vestidos,
olvidados colgantes en armarios abiertos.
La palabra temblando, tiritando de frío,
se ha dormido desnuda, se ha quedado callada,
una luz mortecina va bañando su cuerpo,
son las fotos en sepia que antes fueron palabra.
En el fondo del cuarto del desván de los trastos,
en el suelo sin huellas, recubierto de polvo,
en el aire viciado de ventanas cerradas,
se encerró la palabra donde no puedan verla.
Ya no encuentra las formas de los campos floridos,
ya no halla el color de las brumas rosadas,
ya no sabe decir la belleza del cisne,
ya no habla su voz en susurros latientes.
Tú te callas, se callan, quedará sólo polvo,
descendiendo, cubriendo, ocultando, tapando,
ese gris manto leve que recubre lo viejo,
ese tono amarillo pretérito imperfecto.
Mas callada, vencida, dolorida, dormida,
escondida, cansada, retirada, cobarde,
donde quiera que estés, ocultada, rendida,
vibrarás en el aire como arpa incesante.
Vibrarás sin querer, sin poder evitarlo,
a pesar del olor a trastero cerrado,
a pesar de ti misma, no podrás silenciarte,
la palabra no calla aunque quiera acallarse.
C. R. C. (02-01-10)
se encogen, se ausentan, se esconden,
se sienten doloridas, se vuelven vulnerables,
recubiertas de polvo se van a los desvanes.
Entre viejos cajones se acuestan las palabras,
rodeadas de trastos, silenciosas de olvido,
escuchando el crujido de las vigas desnudas,
sucumbiendo al tejido de la red de la araña.
La palabra cansada de decir lo ya dicho,
de callar lo que callan los silencios ausentes,
se contempla mohosa, como aquellos vestidos,
olvidados colgantes en armarios abiertos.
La palabra temblando, tiritando de frío,
se ha dormido desnuda, se ha quedado callada,
una luz mortecina va bañando su cuerpo,
son las fotos en sepia que antes fueron palabra.
En el fondo del cuarto del desván de los trastos,
en el suelo sin huellas, recubierto de polvo,
en el aire viciado de ventanas cerradas,
se encerró la palabra donde no puedan verla.
Ya no encuentra las formas de los campos floridos,
ya no halla el color de las brumas rosadas,
ya no sabe decir la belleza del cisne,
ya no habla su voz en susurros latientes.
Tú te callas, se callan, quedará sólo polvo,
descendiendo, cubriendo, ocultando, tapando,
ese gris manto leve que recubre lo viejo,
ese tono amarillo pretérito imperfecto.
Mas callada, vencida, dolorida, dormida,
escondida, cansada, retirada, cobarde,
donde quiera que estés, ocultada, rendida,
vibrarás en el aire como arpa incesante.
Vibrarás sin querer, sin poder evitarlo,
a pesar del olor a trastero cerrado,
a pesar de ti misma, no podrás silenciarte,
la palabra no calla aunque quiera acallarse.
C. R. C. (02-01-10)
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